Esta jarra nació en Babiera en la segunda mitad del siglo XX, cuando estaban las alfarerías de la región distribuyendo sus joyas por todo el mundo.
Su textura y rojo intenso, como si de un volcán en erupción se tratara, fueron conseguidos con el uso de la tecnica de glaseado volcánico, que tuvo una gran repercusión en la época. Esta técnica consistía en la mezcla de texturas y colores vivos, que emulaban el fuego y la lava.